Generalmente contamos con al menos una briquetadora a mano, siempre lista para realizar pruebas. Estas briquetadoras también se pueden alquilar a precios razonables. Por ejemplo, son ideales para usarlas con centros de fresado durante turnos sin personal cuando hay una gran producción de viruta. Esto elimina la necesidad de cambiar el contenedor de virutas por desbordamiento.